jueves, 6 de agosto de 2015

Joder Mike

Eso si eran buenos tiempos, joder Mike, solo pensar en cómo... Cómo nosotros fuimos los protagonistas de la más épica aventura de la ruta 66.
Escribiendo nuestras hazañas en un cuaderno, en nuestro coche, con el olor de la aventura y la incertidumbre que llegaba cada vez que abríamos el mapa.
Sacar las tablas de surf y quedarnos en la playa para ver las estrellas, y cuando todas desaparecieran, volver a ver un nuevo amanecer.
Encontrar nuestro rincón y escribir allí nuestros nombres.
Posar para tu vieja Polaroid a la luz de la hoguera, y  que la foto salga movida, pero que sea la mejor foto que nos hayamos sacado nunca.
Porque éramos nosotros, corriendo, gritando y bailando, sintiéndonos libres el tiempo que nos quedara hasta volver al coche.
Esos serán recordados como nuestros días de gloria. Gloria máxima y plena de nuestras vidas.
El momento en el que alcanzamos la felicidad, y éramos conscientes de ello, y solo reíamos, porque eso era todo.
Y nos llegaba.
Los días de gloria merecen ser recordados, pero sobre todo, merecen ser vividos, fotografiados y contados en tu libro de aventuras.
Porque la vida, sin tu pequeña gran aventura, no es vida.


















-Demasié