sábado, 17 de octubre de 2015

En cursiva

Escribir para soñar, escribir para volar.
Vivir al día, vivir sin prisa, vivir contigo, vivir por ti.
Que yo no quiero seguir así, que cada día sin ti es como un forastero, que va y viene, y solo mis sentimientos se queda, ahogando mis penas en nuestro mar de poemas.
Quédate por mi, solo un día.
Quédate por mi y si me quieres, quizá sea toda la vida.
En cursiva te relaba historias de diosas griegas en lenguas muertas.
En cursiva te conté los lunares y en cursiva uniremos constelaciones.
En cursiva, en cuerpo y alma, en cosquillas, en besos y en caricias, pero siempre con tu sonrisa.
En todo donde me escribiste sigo teniendo tu recuerdo, tu sonido y un olor dulce que sigue esperando el día en que grites mi nombre, lo escribas y lo dibujes.
Porque sólo tu sabes hacerlo como un artista lo haría.
Que los polos opuestos se atraen y que si Dios los cria ellos se juntan, pero qué sentido tiene eso si después de todo seguimos aquí, esperando que siempre sea así, tú junto a mi.

Solo dime, ¿Qué más podríamos pedir? 




























-Demasié